domingo, 3 de enero de 2010

B Á I L A M E E L A G U A


El río es largo, estrecho y poco profundo. Corro por él igual que el rocío resbala sobre los labios del amanecer. Mis pies empapados no son más que cantos rodados chocando contra su alma de mar, su alma que quiere ser mar. ¿Lo oyes? Suena como una paloma en celo. Y yo no puedo decir una palabra más. Dulce sal con alas y mar.

Báilame el agua. Úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto. Riégame de especias que dejen mi vida impregnada de tu olor. Sácame de quicio. Llévame a pasear atadx a una correa que apriete demasiado. Hazme sufrir. Aviva las ascuas. Ponme a secar como a un trapo mojado. No desates las cuerdas hasta que sea tarde, demasiado tarde. Sírveme un vaso de agua ardiente y bendita que me queme por dentro, que no sea tuya ni mía, que sea de todxs. Líbrame de mi estigma. Llámame tontx. Sacrifica tu aureola. Perdóname. Olvida todo lo que haya podido decir hasta ahora. No me arrastres. No me asustes. Vete lejos. Pero no sueltes mi mano. Empecemos de nuevo. Sangra mi labio con sanguijuelas de colores. Fuma un cigarro por mí. Traga el humo. Arréglalo y que no vuelva a estropearse. No lo tragues. Échalo fuera. Crúzate conmigo en una autopista a cien por hora. Sueña retorcidx. Sueña feliz, que yo me encargaré de tus enemigxs. Dame la llave de tus oídos. Toca mis ojos abiertos. Nota la textura del calor. Hasta reventar. Sé yo mismx y no te arrepentirás. ¿Por cuánto te vendes? Regálame a tus ídolos. Yo te enviaré a lxs míxs. Píllate los dedos. Los lameré hasta que no sepan a miel, hasta que dejen de ser miel. Sal, niégalo todo y después vuelve. Te invito a un café. Caliente, claro. Y sin azúcar. Sin aliento.


Daniel Valdés

miércoles, 23 de diciembre de 2009

L I B E R T A D

Hay quien siente que sus pasos notan el fuerte latido de la vida. También hay quien piensa que se va a comer el mundo de un solo bocado. Puede haber quien decide pasar el resto de su vida lamentándose por una idiotez. O también hay quien prefiere soñar despiertx, imaginar y cautivarse observando su alrededor, riéndose del tiempo y negándose a cualquier contratiempo que pueda sacarlx del mundo de las maravillas.

Buscamos el máximo placer saboreando las pequeñas delicias que transcurren día a día, sometidxs al vicio y guiadxs por la tentación. Es la combinación perfecta que nos aleja de la realidad, la mentira y el engaño que nos encadenan y nos cortan las alas. Las alas que nos ayudan a volar hacia la libertad.

Su libertad es lo que nos hacen creer que tenemos. Su libertad es la que no nos permite alzarnos y gritar. Su libertad es la que calla miles de voces que se atreven a expresar sus sentimientos y pensamientos. Su libertad es la que nos hace creer en sus mentiras. Su libertad es la que se expresa a base de golpes y más golpes. Su libertad es la que nos hace esclavxs de nuestras propias vidas. Su libertad es la que nos impide romper cadenas. Esa es su libertad, la de hacerse con el poder y dominar vidas.